El Padre Paul Budi Kleden, SVD: El Miembro del Consejo General de Sociedad del Verbo Divino

http://kabarmisionaris.com/el-padre-paul-budi-kleden-svd-el-miembro-del-consejo-general-de-sociedad-del-verbo-divino.html

El Padre Paul Budi Kleden, SVD

¿Es cierto que cuando se le solicitó a Roma (antes de la elección de los consejos) usted no fue candidato del miembro del Consejo General de la Congregación del Verbo Divino? En caso afirmativo, ¿cómo usted fue elegido en ese momento?

Los capitulares llegaron a Roma como los participantes del Capítulo, no como candidatos para tal o cual. No hay ninguna disposición en la SVD que cada provincia tiene que designar uno o varios candidatos para la elección (tal como Superior General o como miembro del consejo). De hecho, ya se hablaba entre los capitulares de Indonesia sobre este asunto antes de que fueran a Roma. Sin embargo, esto no es algo que es requerido por la constitución. Precisamente en cada capítulo general, todos los miembros de la SVD que califican como están escritos en la Constitución, son candidatos. El capítulo no sólo puede elegir uno de los capitulares, sino también puede ser alguien que no está presente en el capítulo, pero se considera capaz.

Tengo la impresión de que después de un período de liderazgo sin un miembro de Indonesia en el Consejo General (2006-2012), los capitulares aparentemente requirieron que hubiera alguien de un país que es el origen del 25% de los miembros de la SVD, se convirtiera en un miembro del Consejo General. Por supuesto, esto no es obligatorio, ya que no se define en la constitución. Creo que fui elegido porque de entre todos los capitulares de Indonesia en aquel momento, yo era al que podrían “mover fácilmente” sin causar grandes dificultades en el lugar anterior donde estuve. Los otros participantes eran provinciales y rectores de los universitarios y de las instituciones importantes de la provincia.

¿Cuál es la principal misión del miembro del Consejo General de la SVD?

La misión principal de un miembro del Consejo General es ayuda al Padre Superior a realizar tres tareas principales: animar a los miembros de la SVD que mantenga un firme compromiso como miembro de la congregación; coordinar el servicio de la congregación en todas las provincias para realizar la visión de la congregación; y, ejecutar la administración de la congregación según las reglas de la congregación y de la Iglesia.

Estas tres tareas son muy importantes. Llevamos a cabo estas tareas a través de: leer y responder a las cartas que vienen, asistir a la reunión de los miembros del consejo dos veces por semana, dando opiniones en los cursos organizados por la congregación, asistir a las reuniones con las otras congregaciones y otras instituciones del Vaticano relacionadas, y también hacer la visita general y las visitas especiales.

Padre, usted ha hecho muchas visitas, ¿cuántos países ha visitado?

Desde que me convertí en miembro del consejo general en Roma, he visitado 18 países. La mayoría de estos eran por las visitas generales, y los otros eran para asuntos especiales.

 

Hasta el momento, ¿cuál es el lugar que ha visitado, el cual le causó una gran impresión? ¿Y por qué?

Sinceramente, todos los lugares (países) tienen sus peculiaridades, porque siempre hay una situación especial y los miembros especiales. Sin embargo, la visita más impresionante para mi fue a Liberia a finales del 2013.

Fui a Liberia cuando SVD todavía no había empezado a trabajar allí. En ese momento el obispo de Cape Palmas en Liberia le envió una invitación a SVD para abrir una nueva misión allí. Cuando visité la provincia de Ghana, el padre Superior General me pidió que también fuera a Liberia para mirar más cerca la situación y luego para aportar las informaciones al Consejo General a responder esta invitación. En el momento en que llegué allí, Liberia había tenido 10 años de paz después de una guerra civil durante 14 años. Sin embargo, todavía habían restos de la guerra: los edificios gubernamentales quemados, las escuelas abandonadas, iglesias y las capillas no fueron tratados, etc. Las fuerzas de paz de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) estaban en todas partes. Por otra parte, la mayoría de la gente seguía mostrando la cara del trauma que habían sufrido.

Diócesis de Cape Palmas (una de las tres diócesis en Liberia) tenía sólo cinco sacerdotes diocesanos. Los misioneros (los sacerdotes y las monjas) dejaron esta zona durante la guerra y no regresaron. En la parroquia que ha sido ofrecida por obispos a SVD, hay un refugio para los refugiados de Costa de Marfil. A finales del 2013 habían alrededor de 30.000 personas allí, dirigidas por el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). En realidad, no solamente la gente de la parroquia que necesita el cuidado pastoral, sino también los refugiados lo necesitan. A fin de cuentas, cuando regresé, el Consejo General decidió acceder a la solicitud del obispo y envió los misioneros allí.

 

¿Para usted (basado en la experiencia de la visita), es necesario o todavía hay que hacer la visita, cuando ya está tan avanzada la tecnología de la información y llegar a alguien?

Sí, para mi es necesario hacer la visita porque nosotros podemos transmitir muchas cosas y obtenemos el máximo valor en una visita que a través de la tecnologia de la informacion. Por la tecnología podemos obtener información, pero con una visita ganamos la experiencia: la experiencia de estar y sentir la alegría y los desafíos que estan enfrentados por nuestros hermanos, la experiencia de alegría de un hermano porque fue visitado y escuchado por sus líderes. Muchas cosas que se pueden entender después de una visita.

 

¿Cuántos son miembros de la SVD actualmente (sacerdote, el hermano, los seminaristas)? Y qué país está produciendo más vocaciones para la SVD?

Hasta la fecha (8 de octubre del 2016), el número registrado en la base de datos en la Casa General de Roma son 5915 personas, no incluidos los novicios de alguna provincia de Indonesia. Es decir, cuando se hayan recapitulado todos los datos, puede ser un poco más de 6000 personas en total. De ese número, hay 49 obispos, 547 hermanos de votos perpetuos, 84 hermanos de votos temporales; 37 novicios para ser hermanos; 55 seminaristas de votos perpetuos; 295 novicios para ser clerus; 11 de ellos ya están jubilados, y los de más son diáconos y sacerdotes. Indonesia es un país de origen de 1567 de los miembros de la SVD. Este es el grupo más grande en términos de nacionalidad.

 

¿Qué opina el común de la gente en el lugar donde los misioneros de Indonesia trabajan? Y cuáles son las características o el estilo típico de los misioneros Indonesios en su servicio?

En general, la gente aprecia mucho el trabajo de los misioneros de Indonesia. La humildad, la disposición para visitar el pueblo y la alegría son las propiedades que tienen los misioneros de Indonesia. También hay una impresión en la administración de la parroquia que es relativamente buena. Su estilo pastoral es todavía bastante tradicional. El valor de tomar la iniciativa necesita ser mejorado. La capacidad del idioma varía; algunos son destacados, y los otros no mucho.

Habían muchas parroquias en donde los Misioneros Verbitas trabajaban, y fueron entregadas a los diocesanos, qué trabajo categórico activamente esta desarrollando la SVD hoy?

SVD tiene cuatro dimensiones distintivas, y estas son impulsadas a desarrollar: el apostolado bíblico, JPIC, la comunicación, y la animación de la misión. Por otra parte, la educación también está desarrollando en algunos países, como en la India.

 

¿Qué Generalato tiene en cuenta el papel de los laicos? ¿Qué es lo que hablan o discuten en el generalato sobre un programa especial para construir el rendimiento con SVD laico?

Sí, está muy considerado. El Capítulo General XVII habló mucho acerca de los laicos, y por primera vez los delegados laicos fueron invitados a asistir al capítulo durante unos días.

En algunas provincias ya se formó asociación de los laicos de la SVD, que tienen sus propios estatutos, como SOVERDIA en Java. Un boletín electrónico de laicos de SVD hace unos meses fue publicado. El próximo año se llevará a cabo un taller para laicos de SVD que tendrá lugar en Nemi, Roma. En muchas provincias, siempre invitan a los delegados laicos para asistir al capítulo provincial, por supuesto, sin derecho a voto.

¿Qué temas principales está abordando la SVD hoy? ¿Hay un programa especial que actualmente se esté realizando para responder a estas cuestiones importantes?

Veo que hay cuatro problemas principales que enfrenta la SVD hoy. El primero de ellos es la vida y la misión transcultural, que fue un tema importante en el último Capítulo General en el 2012. En el contexto del mundo actual en el que la interacción entre personas de diversos orígenes es cada vez más intensa, pero también tiene más problemática, los miembros SVD tienen el reto de mantener con todo el corazón la comunión intercultural. Es decir, las diferencias culturales y étnicas no son fuentes de divisiones entre nosotros.

Por eso, desde el último capítulo, se requiere que todas las provincias diseñen las actividades que ayuden a expandir horizontes y aumenten la capacidad de los miembros para vivir y trabajar en todas las culturas. Ya dos veces en el taller en Roma hablaron sobre este tema. Este último habló específicamente acerca de cómo resolver los conflictos interculturales.

En segundo lugar, como parte de la Iglesia y la comunidad internacional, SVD también ve el problema de los migrantes y refugiados como un importante reto que hay que afrontar. Como misioneros somos inmigrantes. Por lo tanto, debemos tener la experiencia y la capacidad para ayudar a las iglesias locales a enfrentar este problema. Estamos agradecidos de que algunas comunidades SVD en Europa han abierto las puertas de sus casas para compartir el espacio con los refugiados. En Sankt Augustin, Alemania, hay cerca de 100 personas desplazadas. Esto hace más de 25 años en Sank Gabriel, Austria. Ahora, cada vez hay más comunidades que siguen el mismo ejemplo. También estamos formando una asociación con el JRS (Jesuit Refugees Services) para capacitar a los miembros de la SVD que tengan experiencia en el trato con los flujos de refugiados.

Aparte de abrir la casa y proporcionar el lugar, otro problema que se debe enfrentar es cómo superar las opiniones negativas de las personas, sobre todo en Europa, que sólo ven en el flujo de los refugiados un peligro de islamización de Europa. Como misioneros estamos desafiados de convencer a la gente que ayudar a los necesitados es un deber de fe. Islamización es como una especie de “fobia” que fue creada por las personas que su nacionalismo no es saludable. Que en realidad odian a los extranjeros. Así que al vincular los temas de refugiados con cuestiones religiosas, ellos esperan que obtengan una gran cantidad de apoyo. Y que pena, que muchas personas, incluyendo funcionarios de la Iglesia, estén atrapados en esta trampa.

El tercero es cómo animar a las provincias con el fin de llevar a cabo el plan de acción que esta decidido en el Capítulo general XVII. Las provincias determinan unas prioridades y crean planes de acción. Muy a menudo me da la impresión de que este plan de acción no se ha aplicado correctamente.

Y la última es un tema de la vocación y la educación de los candidatos y miembros jóvenes de la SVD. Este año, para el conjunto de Europa hay sólo un novicio, es de Alemania. En América Latina hay tres. Cada vez es más difícil conseguir vocaciones en estos lugares. Por supuesto que hay muchas razones. Sin embargo, como una congregación internacional tenemos que seguir buscando la manera de conseguir vocaciones, y al mismo tiempo, involucrar a más laicos para que la influencia y la contribución de los territorios no declinen y la vocación no se pierdan.

Sobre la educación de los candidatos y los miembros jóvenes, vemos que la formación debe seguir tratándose con el fin de preparar a aquellos que piensan y tienen habilidades como misioneros inter gentes, es decir, misioneros que realmente podrían estar y trabajar entre la gente y las comunidades, especialmente con aquellos que son marginados. Los desafíos que deben ser enfrentados estan especialmente en la formación de los futuros sacerdotes, porque esta erosionado por el clericalismo que pone a sacerdotes por encima de todo, a mantenerse alejado de las personas. La formación de SVD es la formación para la misión. Por lo tanto, hay que atreverse a tomar la iniciativa para acercarse a los pobres y se comprometan a defenderlos. En muchos lugares todavía nos enfrentamos al hecho de que los misioneros son demasiado fáciles para ponerlos a sí mismos y alienearlos con las autoridades y por lo tanto pierden sensibilidad en defender a los pobres. Y creemos que algo como esto sólo puede superarse si continuamos evaluando nuestro programa de formación. El siguiente capítulo se concentrará en la renovación espiritual, en el sentido más básico, es la renovación de actitudes y el espíritu básico, la orientación principal en la vida. La espiritualidad no es sólo acerca de la oración y la meditación, sino es la actitud de la gente hacia uno mismo, los demás y el universo en su relación con Dios. Y queremos estimular esta renovación mientras prestemos la atención a lo que hay que hacer en la formación básica para que se establezca y se mantenga esta actitud.

Si en la siguiente elección, usted ya no habría sido a un miembro del Consejo General, ¿cuáles son sus opciones? Va a volver a Ledalero para enseñar? ¿O hay otra opción?

Mi traslado desde Ledalero a Roma fue una experiencia más profunda para mí a la altura de lo que significa ser un miembro de una congregación religiosa. En ese momento yo tenía muchos planes, quería escribir un libro, quería dar clase, y comprendería ciertos temas. Sin embargo, cuando yo estaba arreglando mi habitación, cuando tenía que llevar los libros de mi habitación a la biblioteca de Ledalero, me sentí muy pesado, ya que muchos planes están en espera, y tenía que dejar todo esto al interés de la congregación. Sí, el momento para mover los libros fue un momento difícil. En ese momento me daba cuenta de que yo podría y debería tener un plan para mi trabajo, pero como un miembro de SVD tengo que estar permaneciendo abierto a las necesidades de la congregación. Después del Capítulo del 2018, yo podría volver a Ledalero, pero también me interesa si habría sido enviado como misionero a otro lugar.

¿Dentro del mucho trabajo, usted todavía juega takraw u otros deportes que se convierten en su hobby?

Sí, a veces, desde finales de primavera hasta finales de otoño, aunque sea 4 o 6 jugadores, ya podemos jugar takraw. Gracias a Dios, había algunos amigos que nos trajeron la pelota de takraw desde Indonesia. La mayoría los que jugaban eran amigos de Indonesia y de Vietnam. Sin embargo, en los últimos meses estaba un poco difícil porque no era fácil encontrar un jugador en cantidades adecuadas. Si no puedo jugar takraw, voy a jugar Pingpong (tenis de mesa).

Cuando estuve en Ledalero muchas veces fui a jugar pingpong con los seminaristas de Unidad de San José Freinademetz, como Roland Lima Letu. Era más fácil encontrar personas que querían jugar pingpong conmigo, que siempre sólo podía ser un “objeto directo”. (Bill Halan-traducido por El Padre Jean Basa, SVD)

*******

 

1 Comment
  1. 9 bulan ago
    bill halan

    Thank you for your appreciation